"Deja que Desear"
A menudo, los fabricantes de juegos intentan combinar géneros en lo que suena a éxito seguro, pero el reciente lanzamiento de Tecmo Koei y Omega Force, TRINITY: Souls of Zill O’ll, de alguna manera acaba fallando. La serie de Zill O'll tiene sus orígenes en la PS2 y fue enormemente popular en Japón. Desafortunadamente, los juegos más vendidos en otros mercados internacionales por lo general encuentran algunas dificultades para adaptarse a los gustos de los norteamericanos, pero un juego de acción hack-and-slash con nivelación de personajes al estilo RPG podría ser una fórmula de éxito. Sin embargo, los problemas abundan.
El argumento de TRINITY ha sido utilizado tantas veces en películas y juegos que se ha convertido en cliché. Básicamente, el malvado emperador Balor de la tierra de Zill O'll ha recibido una profecía de que será asesinado por su propio nieto. En consecuencia, él asesina a su hija embarazada para evitar que la profecía se convierta en realidad. Como era de esperar, hay otro nieto que ha sido concebido en secreto por el hijo de Balor, el príncipe Lugh. Lugh ha estado sembrando las semillas de la rebelión contra su padre antes de la profecía, y termina muriendo con el fin de salvar a su hijo medio-elfo, Areus. Areus alcanza la mayoría de edad y busca venganza por la muerte de su padre mediante la eliminación de Balor. Con el fin de prepararse para la batalla, es formado como gladiador y más tarde como aventurero para perfeccionar sus habilidades de combate.
Zill O'll está poblado por varias razas familiares (elfos, enanos y similar), y, por supuesto, está plagado de otros tantos monstruos reconocibles (ogros, basiliscos, hombres lagarto, etc.) Aunque sea un tipo de escenario utilizada en exceso, la propia historia y los enemigos a los que Areus y sus compañeros se enfrentan se han empleado con éxito multitud de veces en el pasado, así que esto no afecta necesariamente a TRINITY: Souls of Zill O’ll.

- Una historia de venganza que no llega a triunfar -
Sin embargo, los problemas se hacen evidentes casi desde el comienzo de la primera batalla. TRINITY lanza legiones de monstruos al jugador, la mayoría de los cuales tienen poco o nada de inteligencia artificial y caminan sin pensar hacia tí para que los mates a tu voluntad. Rara vez te consiguen atacar. No obstante, es divertido pelear con ellos o destruirlos con tus poderes mágicos. Lo malo es que una vez que les matas el ángulo de la cámara no se ajusta de forma automática para que el jugador pueda ver el siguiente monstruo que se acerca. Esta molestia obliga al jugador ajustar el ángulo constantemente con el fin de determinar dónde ir. Curiosamente, puedes utilizar elementos del entorno para ayudarte en la lucha. Sin embargo, si utilizas un hechizo para quemar las hierbas, estarás demasiado ocupado diezmando a un grupo de duendes como para notar el efecto que tiene.
Los jefes y los mini-jefes son ligeramente más difíciles, ofreciendo momentos al estilo God of War cuando son particularmente vulnerables a tus ataques. Además, los diferentes monstruos son más vulnerables a diferentes tipos de hechizos tales como incendios, rayos o hielo. Areus es el tipo de personaje con equilibrio entre velocidad y potencia, capaz de usar ataques mágicos y físicos con el mismo efecto. Mientras el juego progresa, Areus se junta con otros personajes jugables: Dagda, un guerrero lento pero poderoso, y Selene, un usuario de magia muy ágil. Los jugadores pueden cambiar de personaje en cualquier momento, y cuando están en grupo, la posibilidad de usar un ataque de gran alcance combinado está disponible.
Sería una exageración llamar a TRINITY: Souls of Zill O’ll un juego de rol, aunque se ganen puntos por matar a los diferentes enemigos. Los puntos se pueden utilizar para mejorar la limitada cantidad de hechizos que cada personaje tiene a su disposición, y, según suben de nivel, no existe un sistema para el avance de otras habilidades o atributos. Las mazmorras están abiertas para que puedas explorar, pero muchas áreas están bloqueadas desde el principio, ya que los jugadores estarán volviendo una y otra vez a los mismos lugares para completar las diferentes misiones.
Las misiones son bastante estándar; por ejemplo matar a un monstruo en particular, recuperar un elemento o escoltar a un personaje. Las ciudades no son entornos abierto, y el jugador tiene lugares limitados disponibles para visitar, sobre todo el gremio de los exploradores y las tabernas. Aquí es donde se ofrecen las misiones. Hay algunos comerciantes que venden alguna cosa por el camino, pero nada emocionante. No esperes que haya elementos espectaculares en el interior de los cofres que están esparcidos por las mazmorras o los que han caído de los monstruos vencidos. La mayoría del botín se compone de elementos de valor dudoso.

- Las batallas contra jefen son un poco más difíciles -
Asimismo, aunque en general los gráficos son decentes, muchas de las escenas se parecen a un viejo juego de Nintendo con dibujos animados de imágenes fijas y texto que va desplazándose por la pantalla, mientras que otras son más típicas de película. Además, el doblaje, cuando está presente, sufre de una mala traducción o falta de profundidad.
Con todo, TRINITY: Souls of Zill O’ll ofrece algo de entretenimiento, pero no justifica el precio de más de $60, por lo que mejor sería que lo comprases de oferta en unos pocos meses.
Puntuación de GameDynamo para TRINITY: Souls of Zill O'll (PS3)
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Robert Falche
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Norteamérica: 8 Feb. 2010
Europa: N/A
Australia: N/A
Japón: Sep. 2010 



