"Crónicas furtivas"
No es que Assassin's Creed Chronicles: China sea un mal juego, es solo que no es particularmente emocionante. Un juego de Assassin's Creed debería ser emocionante, ¿cierto? Andar de azotea en azotea, saltar edificios altos, escabullirse entre las sombras, apuñalar gente en el cuello. Uno esperaría que este tipo de acciones pusieran el corazón a toda velocidad, ¿no lo creéis?
Aun con un énfasis tan marcado en el sigilo como en este juego, uno esperaría que eso se tradujese en cierta tensión para el jugador. Pero no es así. Fracasar significa simplemente encogerse de hombros y reiniciar, con el conocimiento adquirido de que no debemos deslizarnos hacia aquella columna hasta que el guardia haya echado un vistazo sobre su espalda y continuado con su camino.
Assassin's Creed Chronicles: China es la primera de una trilogía de historias, con la dos y la tres que estarán ambientadas en India y Rusia, respectivamente. Asumiréis el lugar de Shao Jun en su regreso a China, tras pasar dos años con Ezio Auditore en Italia (Shao Jun también apareció en el corto animado Ember). Con la venganza en su corazón, ella regresa para restablecer la hermandad de los Asesinos en China y para eliminar a todos aquellos responsables por haber producido su caída - una banda de poderosos eunucos de la corte imperial conocidos como Los Tigres.
Lo que sigue, en el curso de doce niveles esencialmente lineales, es una historia bastante conocida de venganza a través de prisiones montañosas, desde el Palacio del Emperador - La Ciudad Prohibida, hasta la Gran Muralla China. Se presenta como un juego de desplazamiento lateral en 2.5D con una hermosa estética china en acuarela y algunos interesantes cortos animados para cerrar cada nivel. La jugabilidad fluye de izquierda a derecha, por lo general, pero hay muchas oportunidades para moverse desde el frente hacia el fondo debido a la apariencia de profundidad añadida.
Si alguna vez habéis jugado Mark of the Ninja de Klei Entertainment, conoceréis bien el formato que se ofrece aquí. Los guardias patrullan y vosotros tendréis la decisión de evitarlos o matarlos, al mismo tiempo que evitáis sus conos de visión. El numero y la variedad de los guardias se incrementa a medida que avanzáis, así como su habilidad para mataros.
Pero con ello también se expande vuestra colección de movimientos y así como vuestro arsenal de herramientas para asesinar. Siempre divierte ver como Ubisoft ha adaptado la ya tradicional mochila de AC para que encaje con el periodo histórico. En este caso, Shao Jun va equipada con una espada china, un dardo con cuerda, petardos y el esencial cuchillo oculto dentro de su zapato.
Además de la siempre creciente presencia de guardias, hay generadores de ruido ambiental - perros, aves, celdas, suelos rechinantes - que causarán preocupación. Hay espacio para la experimentación con vuestro artefactos, así como muchos lugares para ocultaros - columnas, arbustos, cortinas de bambú, rincones - y deslizarse. Esconderse es bueno - tenderéis hacia el sigilo, simplemente para evitar ser empujados a cualquiera de los muy toscos combates mano a mano.
Cada nivel se divide en secciones que son puntuados según la forma en que los hayáis jugado. Podréis obtener niveles de oro, plata y bronce o tres rangos, Sombra (sin asesinar y sin ser vistos), Asesino (asesinatos furtivos y sin ser vistos), Bravucón (asesinatos en combate y a la vista), y vuestra puntuación total os traerá mejoras de salud y munición. Obtendréis la mayor cantidad de puntos al lograr la nota de Sombra de Oro y menos por la de Bravucón. Otra razón para permanecer en las sombras.
Con toda seguridad, los mejores niveles del juego son aquellos que escapan del sistema de puntuación, encargándoos de escapar de un sector y permitiéndoos matar a cualquier tonto que se os interponga en vuestro camino. Son esos niveles los que, en mi opinión, se parecen más a Assassin's Creed. Corriendo a toda velocidad, saltando y deslizando por debajo de obstáculos, eliminando enemigos en movimiento, sin romper el ritmo. Para eso fue que vine. Tristemente, solo hay tres de los mencionados niveles en todo el juego.
La decepción más grande de todas, y la que creo que deja al juego tan plano como luce, es el sonido. La música del juego es casi inexistente. Aumenta ligeramente cuando entráis en combate, pero si estáis escabulléndoos sin ser vistos, todo resulta demasiado tranquilo. Lo cual no favorece a la ambientación. La narración de los cortos animados es igual de aburrida, con poca o ninguna emoción demostrada, lo cual no produce nada a cambio.
Assassin's Creed Chronicles: China es, simplemente, una agradable pero mediocre distracción para esperar la llegada de AC Syndicate. Sospecho que el resto de la serie cumplirá la misma función, siempre que sean lanzados antes de que Jacob y su hermana comiencen a asesinar en su recorrido al Londres Victoriano. Las Chronicles de India y Rusia podrían resultar un poco más interesantes que la de China, pero temo que será más de lo mismo.
Puntuación de GameDynamo para Assassin's Creed Chronicles: China (PS4)
|
|
Eoin Bradley
Eoin ha jugado a los videojuegos durante veinticinco años, y aunque le preocupa haberse hecho un poco viejo para todo esto, espera que no sea así. En su esfuerzo por encontrar un futuro haciendo algo que le apasiona, ha decidido escribir sobre su pasión perdurable: los videojuegos. |
Nuestra galería de fotos de Assassin's Creed Chronicles: China contiene 16 imágenes. Pincha en las viñetas a continuación para ver algunas, o el botón para ver más.
Más Imágenes de Assassin's Creed Chronicles: China »










Norteamérica: 21 Abr. 2015
Europa: 22 Abr. 2015
Australia: N/A
Japón: N/A 







